
Mi amiga Evita es mi ángel de alas rotas.
Sujeta bien tu corazón, cuídalo y abrázalo tú, por encima de todo porque hay mucha maldad.
En tu cabeza hay llanto, desconfianza y angustia, y cada diablo arranca de tu fuerza una pluma.
Y aunque tus alas estén rotas, no olvides que eres un ángel fuerte y poderoso capaz de cualquier cosa.
y nunca estarás sola