Después de un tiempo pienso en ello y solo me entra la risa y me parece mas increíble.
Al terminar los 5 días en Disneyland Paris, ya en el aeropuerto de Francia, y después de facturar, nos fuimos a comer algo. Cada uno teníamos una bolsa de mano incluidos los niños.
Cuando salimos del Burguer escuchamos una explosión y nos dimos un gran susto, claro!!.
Teníamos que embarcar y nos dirigimos hacia la entrada pero estaba todo acordonado. Aun mas susto!
Cuando quitaron el cordón y fuimos acercándonos al lugar, confirmamos nuestras sospechas de que había sido una explosión en toda regla, pero jamás imaginamos que todo aquello que había destrozado por el suelo e incluso estampado contra los cristales, ERAN NUESTRAS COSAS!!!!!!!!!!!!!
Se me cayó mi mochila y el abrigo de Álvaro y alguien, con las angustias propias del momento, pensó que aquello estaba lleno de cualquier cosa explosiva. Pasaron los perros y el escaner pero por supuesto, no fue suficiente. En 15 minutos explotaron todo sin piedad.
Que susto y que confusión, todo el mundo mirándonos y haciéndonos fotos! y en un momento la “gendarmerie” nos rodeó y cuestionó sin pensárselo dos veces. El caso es que me hablaron a toda velocidad en francés porque no les dio la gana de hacerlo ni en español, ni inglés ni cualquier idioma. Y querían que pagáramos los gastos de la explosión!!!!, pues buena soy yo, entré en cólera y les respondí a la misma velocidad en español. Creo que me alteré tanto y les dije tanto que nos dejaron ir para que no armara mas el lío!!! mientras Juantomás, que es mucho mas racional me daba codazos susurrando ” calla, que no nos montamos en el avión!!”
Todo quedó en una anécdota extraña aunque claro, todas mis cosas quedaron destrozadas. Menos mal que mi cuaderno de dibujo era nuevo y no estaba lleno aun, sino me los como con patatas!!!!!!!!. Cámaras, cables, lápices, papeles, mi monedero con todas las tarjetas……….destrozado.
Aquí enseño lo que quedó después de barrerlo y ponerlo bien juntito.